Cuento corto N°2 – por Adriana Silva
EL AMOR…el motor de la vida
Pensaba que la vida no valía nada, que no tenía sentido
existir en un mundo tan hipócrita, un mundo y una sociedad a la que solo le
interesaba los estereotipos… claro, todavía no había experimentado la sensación
del amor, todo era trabajo y hogar, se
había olvidado hasta de su propia vida, tenía todas las riquezas menos la más
valiosa, el amor…
No pensó, ni mucho menos imagino que eso era lo que le hacía
falta en su vida, pero por suerte su corazón reacciono y descubrió a otro
corazón, los dos se enlazaron en un cariño que ninguno de los propietarios
sabia, o sabían y no querían darse cuenta, que el amor florecía…
Un rayo de luz atravesó la ventana, y le dio en su bello
rostro, despertó, pero sentía que algo en su pecho palpitaba más de lo que
debía hacerlo… ups… le había llegado la hora de ver que la vida si importaba;
camino al trabajo observo por primera vez el color de las hojas de los árboles,
el cantar de los pájaros, las flores, y se preguntaba qué era lo que le pasaba,
en su trabajo estaba la respuesta…allí había una persona que de apoco se metió
entre sus pupilas, y sin darse cuenta le llego el amor… sentía que valía la
pena vivir
La vida nos enseña, constantemente, que todo es cambio
que nada está en esta tierra porque si, que hay un motivo por el cual nos
despertamos todos los días, un motivo por el cual debemos ver la vida desde
otra perspectiva, si observamos al gusano de seda, trabaja duro para su
metamorfosis, y al final se transforma en una bella mariposa, disfruta tan poco
su vida que vuela por tantas partes, eso debemos hacer nosotros, una
metamorfosis en nuestras vidas, un cambio que ayude para bien, quizás es el
momento para tomar esa decisión, para dejar entrar a un nuevo amor, o para
dejarlo ir, no importa las circunstancias de la vida por las cuales estés
atravesando, la cuestión es superarlo, porque en la vida todo tiene solución,
salvo la muerte.
