sábado, 8 de marzo de 2014

Cuento corto N°2 – por Adriana Silva

EL AMOR…el motor de la vida


Pensaba que la vida no valía nada, que no tenía sentido existir en un mundo tan hipócrita, un mundo y una sociedad a la que solo le interesaba los estereotipos… claro, todavía no había experimentado la sensación del amor, todo era trabajo y hogar,  se había olvidado hasta de su propia vida, tenía todas las riquezas menos la más valiosa, el amor…

No pensó, ni mucho menos imagino que eso era lo que le hacía falta en su vida, pero por suerte su corazón reacciono y descubrió a otro corazón, los dos se enlazaron en un cariño que ninguno de los propietarios sabia, o sabían y no querían darse cuenta, que el amor florecía…

Un rayo de luz atravesó la ventana, y le dio en su bello rostro, despertó, pero sentía que algo en su pecho palpitaba más de lo que debía hacerlo… ups… le había llegado la hora de ver que la vida si importaba; camino al trabajo observo por primera vez el color de las hojas de los árboles, el cantar de los pájaros, las flores, y se preguntaba qué era lo que le pasaba, en su trabajo estaba la respuesta…allí había una persona que de apoco se metió entre sus pupilas, y sin darse cuenta le llego el amor… sentía que valía la pena vivir


La vida nos enseña, constantemente, que todo es cambio que nada está en esta tierra porque si, que hay un motivo por el cual nos despertamos todos los días, un motivo por el cual debemos ver la vida desde otra perspectiva, si observamos al gusano de seda, trabaja duro para su metamorfosis, y al final se transforma en una bella mariposa, disfruta tan poco su vida que vuela por tantas partes, eso debemos hacer nosotros, una metamorfosis en nuestras vidas, un cambio que ayude para bien, quizás es el momento para tomar esa decisión, para dejar entrar a un nuevo amor, o para dejarlo ir, no importa las circunstancias de la vida por las cuales estés atravesando, la cuestión es superarlo, porque en la vida todo tiene solución, salvo la muerte.