domingo, 25 de octubre de 2015

Me di cuenta que para el amor…
Pensando un poco en mi vida, con 26 años, creo que soy lo suficientemente madura para decir que en el amor jamás tuve suerte, en la primaria me enamore, bueno lo que se dice enamorar, de uno de los chicos más bonitos del aula, pero a él le gustaba otra compañerita, quizás era porque era una niña gordita, y no tenía buen atractivo, créeme aun lo ando buscando por ahí.
Me acuerdo que había un vecinito… también me lo sacó otra niña, sentía el dolor de  la perdida, tenía apenas nueve años, sé que era una niña, pero desde temprana edad me traicionaban, quizás desde chica no supe hacer buenas elecciones.
Crecí, obviamente supere todas esas cuestiones de desamores infantiles, pero llego la época de la adolescencia, cuando empiezas a sentir mil emociones, cuando sentís mariposas en el estómago, cuando piensas que ese chico es el amor de tu vida, y te acostas a la noche pensando e imaginando un cuento en donde los dos son felices, y te levantas para ir al colegio, no porque te guste estudiar, sino porque ahí esta él, el chico, tu chico, ese que te mueve el piso de tal forma que no podes explicar, sentís cosquillas en la panza, las rodillas te tiemblan y sos feliz con un “hola”, eso basta para alegrarte el día.
Pero que feo, que decepción cuando ese, el que creías que era tu era chico, esta con ella, que doloroso, tus cuentos, esos que te hacías cada noche al acostarse se desmoronan, es que lo amabas pero en secreto.
Y pasan los años y pasan y pasan y te das cuenta que así como paso ese amor adolescente también pasará cualquier dolor que venga de ahora en más.
Y llega el momento en el que empiezas a volar, dejas atrás a tus compañeros del secundario y te conviertes en toda una universitaria y ahí conoces a ese chico, al que no esperabas, al que llegó cuando menos lo esperabas y ahí está, te enamoro, te hizo sentir… me hizo sentir todo lo que los otros amores no, fue el primero que me enamoro, me llevó al cielo, me bajo las estrellas, me movió las montañas, me hizo sentir especial en cada “te amo”, pero un día… ese sueño se ve empañado por una traición y vuelves a caer, a estar en el lodo, pensar que le dedicaste tantos años, te entregaste entera a él y el buscó en otra todo lo que ya le dabas… y te sientes inútil, y vuelves a abrir aquellas viejas cicatrices, pero vuelve con la promesa de que “no lo volverá a hacer” y como somos tan tontas, le creemos, y los perdonamos, lo perdone y le abrí mi corazón de nuevo, lo ame, lo abrace, lo bese.. pero, no… no cambio, y me hirió… y así como vino, así se fue… y me dejo en un estado deplorable, como la peor mujer…
Y pasaron los años, y llegaron otros amores, pasajeros, porque en cada uno buscaba lo que él tenía y nadie más lo tendrá, por supuesto él es único, quizás ese fue mi error, buscar en otros las cosas que él tenía.
Y te topas con cada uno, que te das cuenta que no sabes que haces en ese lugar, miras atrás y piensas ¿en qué momento se fue todo por un tubo?, y te imaginas que un día él llegara a pedirte perdón, y rogar que vuelvas con él, y sonreís pensando en ese día que jamás llegara, quizás te lo cruces una vez, quizás… pero sabrás que son dos desconocidos con recuerdos en común, y quizás él ya lo haya superado pero vos no, yo no… y piensas que te gustaría que este en todos esos malos momentos como lo estaba antes, pero la realidad es otra, él ya no sostiene tu mano, no besa tus labios, no… nada…simplemente él vive en tus recuerdos, en mi recuerdo.
Y a cada persona que lo conoce, preguntas como esta él, y te dicen que muy bien y duele porque sabes en el fondo que quizás te esta olvidando, y le dedicas un par de lágrimas a ese amor, tu primer amor, y le dices a todos que si lo ven que le digas que estas bien, que estas feliz, pero sabes que es mentira, es despecho, y quieres olvidarlo, pero el corazón no te deja, y te enojas contigo misma, porque sabes que él no va a volver pero esperas en el umbral de la puerta, alado de la ventana, miras tu teléfono y ya no suena como antes, y te quieres ir, lejos donde no lo veas para olvidarlo, pero la verdad es que jamás lo vas a olvidar porque los recuerdos, sus recuerdos, viven en vos, viven en mi…
Y lo comparas, y te das cuenta que no habrá nadie como él, que con sus errores te hizo feliz, y lo sabes, quizás ahora lo quieras odiar, pero sabes en el fondo que jamás lo harás, porque simplemente no se puede…créeme que lo intente odiar, y quieres volver a ese punto en donde todo se quebró, para tratar de que no pase, para que en este momento estés con él, pero no pasara….
Y agacho la cabeza y acepto que perdí, si… una vez más, perdí, sin embargo aun tenes un hilo de esperanza que él se puede enamorar de ti de nuevo, ¿será?, y así pasamos, y paso los días de mi vida recordando a mi primer amor, porque es cierto eso de que solo amas a una persona, las demás son para olvidar, pero aun así, jamás lo olvidas, porque sabes algo?, el mundo puede decir lo que quiera, pero no podes odiar a una persona que te hizo volar a las estrellas, y así pasen los años y la piel este arrugada y a tu lado este otra persona, seguís esperando por ese chico, ese amor que te lleno la panza de mariposas, que te movió las montañas de sentimientos--- y ahora quizás pienses que si no fue en esta vida, el destino te puede dar la chance de volver a hacerlo bien la próxima vez…
A mi amor, mi primer amor, hasta el día de hoy lo sigo esperando, pero sé que no volverá, porque entendí que para el amor, no tengo suerte… y es mejor estar sola, hasta que las heridas hayan cicatrizado y los recuerdos hayas olvidado, porque no será justo enamorar a alguien cuando tu corazón le pertenece a otra persona…

Aun asi, entendí que desde que nací, el amor no fue hecho para mi… decidí cerrar mi corazón, quizás lo abra, pero la llave se la llevó él cuando se fue y cerro por fuera…